Tren del río en Barbosa

Por los rieles del Ferrocarril en Barbosa no anda el tren, pero sí la incertidumbre

Por El Armadillo

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8 de julio de 2026

Cerca de 600 familias habitan asentamientos construidos sobre la antigua vía del Ferrocarril de Antioquia, en Barbosa. Mientras el proyecto Tren del Río avanza sin un trazado definitivo, las comunidades desconocen si serán reubicadas, cómo serán compensadas y qué ocurrirá con el territorio que han habitado durante décadas.

Por Luis Bonza


La casa de Luz Helena Tabierna tiene un cadáver en la entrada. Frente a la pared de ladrillos, que solo alcanzaron para la fachada, reposa un esqueleto oxidado. Son los rieles del antiguo Ferrocarril de Antioquia por los que se extiende un asentamiento informal de alrededor de un kilómetro de largo, en el municipio de Barbosa.

Sobre ese gigante de hierro marchó, hasta mediados del siglo XX, uno de los símbolos del mito antioqueño del progreso: el Ferrocarril de Antioquia, que dejó de operar en 1960 y luego pasó a manos del Gobierno hasta el final de su agonía, en 2004. Hoy son cerca de 600 familias las que viven a lado y lado de la vía férrea, algunas incluso encima de ella. 

Luz Helena llegó a La Primavera, en la vereda El Paraíso, desplazada por el conflicto urbano de Medellín, en 2006. Compró un lote por 500 mil pesos y construyó una nueva vida con ladrillos, tablones de madera y pedazos de lata. “Yo creí que había cogido el cielo con las manos y que por fin podía rehacer mi vida con mis hijos, volver a sentar raíces, pero con los años me fui enterando de que no era así”.

La Primavera está ubicada entre la doble calzada de la autopista Barbosa-Pradera y el río Medellín, que cada tanto se desborda hacia el asentamiento. Una parte de los rieles, en el final del caserío, está en el aire. A principios del 2026, el suelo que los sostenía fue erosionado y arrastrado por la corriente y las personas que habitaban en ese punto tuvieron que ser reubicadas por la Alcaldía de Barbosa que, según dicen los vecinos, actúa de forma reactiva, pero no preventiva frente a las emergencias.

La Primavera en Barbosa

Desde 2021 hasta hoy se han presentado once emergencias por inundación, desbordamiento y socavación en La Primavera, pero la administración de ese municipio no ha realizado obras estructurales de mitigación en los últimos cinco años. Solo se enuncian “acciones de conocimiento, seguimiento y respuesta” en un derecho de petición que respondió el secretario de Planeación de Barbosa a El Armadillo el 27 de mayo de 2026.

La garantía de condiciones dignas para habitar ese territorio ha sido una tarea de décadas, en cabeza de la comunidad. Ante los reclamos a la Alcaldía, la respuesta ha sido que ese predio sobre el que se asentaron no es del municipio, sino del Ferrocarril de Antioquia, y que no tiene competencia, por ejemplo, para una eventual reubicación.

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El fantasma de la reubicación

El 14 de enero de 2026 la Asamblea Departamental de Antioquia aprobó vigencias futuras por $1.7 billones para el Tren del Río, un proyecto férreo eléctrico de 63 kilómetros que propone atravesar el Valle de Aburrá entre Caldas y Barbosa

El proyecto integra transporte de pasajeros y carga. Su desarrollo se propone en dos etapas: la primera, de 29,3 kilómetros entre Barbosa y Bello con seis estaciones; y la segunda sería de 33,7 kilómetros e iría desde Bello hasta Caldas, con once estaciones, de las cuales ocho estarían integradas al Metro de Medellín.

Imagen: Promotora Ferrocarril de Antioquia.

En 2016 el Gobierno Nacional entregó en concesión el corredor ferroviario a la Promotora Ferrocarril de Antioquia, la entidad pública encargada de la ejecución del proyecto. Desde ese año, el esqueleto ferroso, además de cadáver, se convirtió en un fantasma que da vueltas por La Primavera y otros asentamientos que también están sobre los rieles en Barbosa. Ese fantasma se llama “reubicación”.

“En La Primavera no hay posibilidad de mejoramiento, debe haber reasentamiento porque la gente está sobre la vía férrea, que además está sobre el retiro del río que está socavando el suelo y cada que hay una creciente por el invierno son dos o tres viviendas a las que hay que pagarles arriendo o reasentarlas”, explica Eleazar Cadavid, líder social del municipio que ha hecho seguimiento al proyecto y hace parte del Consejo de Desarrollo de la aldea Los Meandros, de la que hace parte La Primavera.

Ante la posibilidad de que el Tren del Río pase por los mismos rieles por los que marchaba el Ferrocarril de Antioquia, aparecieron las preguntas sobre qué pasaría con los asentamientos que están alrededor o encima de esa vía férrea. La respuesta que espera Luz Helena Tabierna, por ejemplo, es que pueda ser reubicada en un lugar digno y seguro, o recibir una compensación económica que se lo permita.

La Alcaldía de Barbosa le respondió a El Armadillo vía derecho de petición que “carece de competencia funcional y de información oficial relacionada con el trazado definitivo de la obra, así como respecto de eventuales procesos de reasentamiento, reubicación o medidas de contingencia habitacional que pudieren derivarse para las viviendas ubicadas en el sector de la vereda La Primavera”. Adicionalmente, afirmó que actualmente no dispone de presupuesto destinado para ese fin. 

Sin información pública sobre el trazado oficial ni una posible reubicación, las preguntas de las comunidades se enredan entre los rumores y la especulación. De acuerdo con una funcionaria de la Alcaldía de Barbosa que conoce de cerca el proceso, hay actores ilegales que están vendiendo lotes en los asentamientos por valores entre cinco y noventa millones de pesos. 

Según explica, cada día llegan en promedio cinco personas a su oficina a declarar mejoras en las viviendas de los asentamientos. El negocio consiste en comprar, construir y hacer tantas mejoras como sea posible, con la expectativa de recibir más dinero ante una posible reubicación.

Actualmente el municipio de Barbosa avanza en una revisión excepcional del Plan Básico de Ordenamiento Territorial, de cara a los impactos del proyecto del Tren del Río en la planeación del desarrollo y el uso del suelo del municipio. Esa revisión, sin embargo, no incluye ninguna propuesta para la reubicación de quienes viven en los asentamientos que están sobre los rieles y la funcionaria de la Alcaldía afirmó que el municipio no tiene predios para ese fin.

“Hay que decir la verdad, el municipio ha estado esperando que el proyecto asuma la carga. No hay vocación ni voluntad para hacer casas de estrato uno. En el área metropolitana el que no tiene 300 millones de pesos ya no puede tener casa. Aquí hay unos cinturones de pobreza, la gente vive en barrios hacinados porque a nadie le interesa. Es un tema de voluntad política”, dice Eleazar Cadavid.

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Ante la posibilidad de que el trazado del tren no pase por los mismos rieles y el proyecto no genere una reubicación, la respuesta de la Alcaldía de Barbosa es que esas personas se quedarían en sus casas.

En una sesión del Concejo Municipal de Barbosa del 5 de noviembre de 2025, el gerente del Metro de Medellín, Tomás Elejalde, dijo que “el tren conserva derecho de vía, por lo que los asentamientos ubicados en esta zona son ilegales; sin embargo, la ley protege las mejoras y actividades económicas, las cuales deben ser compensadas”.

La Promotora Ferrocarril de Antioquia le respondió a El Armadillo que no hay todavía una versión final y definitiva del trazado del Tren del Río, y que por esa razón no es posible delimitar con precisión las áreas de influencia directa o indirecta del proyecto ni posibles afectaciones sobre viviendas, asentamientos o comunidades.

Imagen: Promotora Ferrocarril de Antioquia.

Las preguntas siguen sobre la vía

Después del último paso del Ferrocarril de Antioquia, en muchos sectores de la vía férrea la naturaleza ocupó el espacio que dejaron los trenes. De acuerdo con Jorge Álvarez, licenciado en Educación Campesina y Rural e integrante de la Mesa Ambiental de Barbosa, ese abandono permitió la creación de corredores por los que hoy se desplazan diferentes especies de fauna silvestre entre ambas márgenes del río Medellín.

“Muchos animales silvestres, al no sentir el ruido de la maquinaria, al no sentir peligro, fueron adueñándose del espacio y fueron haciendo caminos o corredores ambientales que les permite pasar del occidente al oriente del río y viceversa”, explica.

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La preocupación de Álvarez es que la reactivación ferroviaria transforme esas dinámicas ecológicas: “¿Cuál va a ser el proceso que va a tener en cuenta el proyecto del Tren del Río para recuperar estas zonas y para mantener los procesos ecosistémicos dentro de la ronda hídrica del río?”, se pregunta.

Sobre este tema, las respuestas también son escasas. La Promotora Ferrocarril de Antioquia respondió que el proyecto se encuentra en fase de estructuración y que actualmente se analizan diferentes alternativas técnicas, ambientales y sociales, pero no entregó información sobre avances en estudios de impacto ambiental.

Mientras el proyecto avanza, todavía sin fecha de inicio de obras, las preguntas de quienes habitan los antiguos corredores del tren siguen sin respuesta. El río sigue erosionando el suelo que sostiene las viviendas y los rumores sobre el Tren del Río circulan sin que  haya información oficial que los confirme o los desmienta.

Frente a la casa de Luz Helena Tabierna, los rieles permanecen inmóviles. Su historia es la de cientos de familias que construyeron su vida sobre una infraestructura abandonada y que todavía no saben si el regreso del tren significará un nuevo desplazamiento o una oportunidad para vivir mejor.

*Este reportaje hace parte de una iniciativa para aportar información periodística a los procesos de control social sobre obras de infraestructura en el Valle de Aburrá. Cuenta con el apoyo de la Corporación Región.

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