¿Qué karma estará pagando Parque Fabricato, nea?

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Leones, Pandas y Gudis se encontraron en Parque Fabricato.

En menos de un año de apertura, el centro comercial más grande del norte del Valle de Aburrá fue el escenario físico de una tendencia virtual que terminó en desmanes. La viralidad atrajo muchachitos por montones y creó un mito sobre extorsiones y pillos que llevó a que “varias especies” de tiktokers terminaran amenazadas.

Por: Estefanía Carvajal – Mateo Isaza – Universo Centro – El Armadillo


“Eran siete sardinos, culicagados todos, de entre once y quince años. No les pongo más”, dice la vendedora. Era domingo, casi a las 8:00 de la noche, y la mujer estaba a punto de terminar su turno en una de las tantas (tantísimas) tiendas de colchones de Parque Fabricato. El nuevo centro comercial de Bello marca la entrada al municipio con su descomunal cuerpo de crucero apuntando con la popa al cerro Quitasol, en el mismo terreno donde por décadas estuvo la empresa de textiles Pantex. Últimamente, los domingos eran así: más sardinitos que familias, que son las que compran, y muchos de ellos, casi todos en la terraza, entregados al arte de las bromas de TikTok. 

Cuando la vendedora menos pensó, los muchachitos se entraron al almacén a saltarle en los colchones, mientras uno de ellos grababa la hazaña con su celular. ¿Y ella qué hizo? Lo que le dijo el centro comercial que hiciera: “Pues hundí el botón de pánico y me salí para afuera, porque qué más”. 

Antes de que llegaran los vigilantes del centro comercial, los sardinos ya se habían escabullido escaleras abajo. La vendedora de colchones se asomó por el balcón y los vio pegarle una cachetada al maniquí de una tienda y ponerse los bolsos de uno de los tantos (tantísimos) almacenes de bolsos que hay en Parque Fabricato: esa mole de diversión bellanita. Y decimos mole, pero podríamos usar cualquier otra expresión pomposa: en Antioquia, solo Mayorca y Viva Envigado le ganan en tamaño. 

Un resumen ejecutivo de Parque Fabricato diría que tiene 55 mil metros cuadrados de superficie comercial, más de 300 locales, 2.700 parqueaderos —entre carros y motos— y que su operación genera cerca de 4 mil empleos, entre directos e indirectos.

Otro dato que sirve para ilustrar la magnitud del proyecto es que su construcción valió $550 mil millones: $75 mil millones más que el presupuesto que tuvo el municipio de Bello en 2021. “Es que esto quedó una belleza, parece un centro comercial del sur, de esos pinchados. Qué pesar que lo dejen dañar”, nos dijo una de las vendedoras.

Parque Fabricato fue inaugurado el 12 de noviembre de 2021 y en los primeros fines de semana ingresaron cada día cerca de 80 mil personas. Pero antes de ese día triunfal en que los pasillos se llenaron de compradores y chismosos, hubo piedras en el camino que ayudaron a construir el mito del centro comercial.

En mayo de 2017, el comandante de la Policía Metropolitana de ese entonces, Óscar Gómez Heredia, confirmó que los constructores del proyecto inmobiliario eran blanco de extorsiones por parte de bandas criminales. En Bello hacen presencia los Pachelly, los Mesa, los Triana, los Chatas y varias más.

En una entrevista con La FM, el gerente de Camacol también aceptó que la megaobra, así como muchas otras en el área metropolitana, estaban amenazadas, y que a sus constructores —la firma Arquitectura y Concreto— les exigían el pago de “vacunas”. El rumor entre la gente de Bello era que los pillos habían pedido una torre completa de apartamentos en una de las unidades cerradas que también hacen parte de la enorme ciudadela.

La Alcaldía de Bello y la sociedad propietaria del proyecto, que incluye a varios fondos de inversión y hasta a la textilera Fabricato, negaron estos señalamientos y aseguraron que no es que las obras estuvieran paradas (aunque movimiento de máquinas no había), sino que el proyecto apenas estaba en etapa de ventas y planeación. 

Una fuente que trabajó en la construcción del proyecto nos contó que “rumores de extorsiones sí hubo, pero de eso nunca se hablaba”, y que no sabe qué fue, pero que tiene certeza de que “algo tuvieron que dar”.

Las obras arrancaron en forma en 2018 y para 2021, cuando llegó el día de la inauguración, el misterio parecía enterrado bajo los nombres de las grandes marcas, tan pesados como el concreto. 

Hasta que llegaron los Leones. 

El primer avistamiento fue en febrero de 2022, 100 días después de la apertura del centro comercial. En los videos que circularon en Whatsapp, Facebook, Instagram, pero sobre todo en TikTok se ve a una horda de muchachitos escolares arrinconando a dos vigilantes contra los ascensores del cuarto piso. Los celadores manotean, levantan los bolillos y devuelven uno que otro golpe para tratar de alejar a la turba furiosa, pero los adolescentes son muchos, y no ceden.

@colombia.humor Extintores en Fabricato #bandalos #fabricato #losleones #viral #fyp #colombia #parati #extintores #foryou #lentejas ♬ sonido original – Humor Colombiano🇨🇴

En otros videos de esa misma noche, los muchachitos corren por un pasillo como si detrás de ellos vinieran los toros de San Fermín. Alguien activa un extintor de incendios, y al caos existente se suma la imposibilidad de ver lo que está ocurriendo unos metros más allá. Es un niño el que sostiene el extintor. Agarra la pipeta con una mano y la manguera con la otra. El niño apunta al cielo raso del centro comercial, luego al frente, de donde vienen los maratonistas (unos asustados, otros riendo a carcajadas), y entre el humo blanco aparece un policía confundido.

Según dijo la administración de Parque Fabricato en un comunicado, la trifulca empezó cuando los vigilantes de la empresa de seguridad privada Fortox pillaron a varios menores consumiendo drogas en un baño del cuarto piso: “Los infractores se opusieron al procedimiento policial y reaccionaron violentamente, activando los extintores de incendios y causando confusión entre los visitantes”.

Esa noche, el centro comercial fue evacuado y los días siguientes mojó prensa y las ventas cayeron un poco, según nos dijeron algunos comerciantes. Corrió el rumor de que los Leones eran los hijos de los pillos que habían vacunado a la constructora con una torre de apartamentos, pero al ratico la gente se olvidó del tema y Parque Fabricato siguió siendo la novedad, la verraquera, un centro comercial del sur, pero en el norte, donde hace un par de décadas no había siquiera una sala de cine.

El problema fue que el incidente se volvió a repetir, esta vez con consecuencias más graves. El domingo primero de mayo, el centro comercial tuvo que ser evacuado de nuevo después de que un muchachito activara, otra vez, un extintor de incendios. A los días empezó a circular en redes una supuesta amenaza de muerte contra los Leones, con foto y con rostros reales de adolescentes que no superan los quince años.

“Somos varias marcas comerciales con gran dinero para garantizar el dinero ofrecido (sic). No más payasitos en el centro comercial. Advertidos están”, dice el panfleto.

Este fue el panfleto que circuló luego de los problemas ocurridos en Parque Fabricato.

«Los Leones recibieron amenazas, que por gamines, el día que pasó lo de los extintores en Fabricato”. Quien habla es un líder de los Gudiz, otro de los grupos grandes de chicos tiktokers que se reúnen no solo en Parque Fabricato, sino también en otros centros comerciales de la ciudad. Según dijo, los Gudiz son entre 80 y 100 muchachitos y son más serios, pero la calle está dura y selva es selva: lo que valen son los likes.

Sobre la rivalidad con los Leones contó que las puyas empezaron luego del primer escándalo en Fabricato porque los primeros son más “visajosos”, discriminan a los otros por cómo se visten y les gusta (más) el desmadre. 

“A nosotros no nos han amenazado, pero los vigilantes y varios policías sí nos dijeron que no podíamos seguir haciendo videos en grupo porque podíamos cometer algún delito si pasaba algo en el centro comercial. Nos dijeron que era mejor hacerlo con acompañamiento, tuvimos cierto apoyo de la Alcaldía y quedamos en que los próximos encuentros podían ser en otros espacios», dijo el líder de los Gudiz.

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El fenómeno TikTok

Play al video: una moto pasa por la Autopista Norte y una cámara en plano subjetivo muestra la inmensa fachada del centro comercial. Las imágenes van acompañadas de una voz juvenil con acento paisa que complementa lo que muestra: “No es por nada, pero qué karma estará pagando el dueño de Fabricato, nea”. El video dura 7 segundos y tiene 2,1 millones de reproducciones.

La etiqueta #Fabricato tenía, a finales de julio, 24,5 millones de visualizaciones en TikTok. Veinticuatro millones y medio. Y hay otras como #ParqueFabricato, #Leones o #FabricatoBello que suman otros millones más. Escarbar solo en la primera etiqueta es hacer un recuento de los desmanes, pero también de los famosos que han desfilado por esos pasillos y por los locales comerciales. 

Un buen ejemplo de eso fue el pasado 15 de mayo. En la joyería Bracarli, del tercer piso, aparecieron María Alejandra Vco, una muchachita con cara de muñeca y 5,3 millones de seguidores en TikTok; Herrera, un sardinito con 5,6 millones de seguidores y una cara de paisa tipo Maluma que no puede con ella, y Samuelito, que entre todos es el más cachorrito y ahora se acerca al millón de seguidores. La gente enloqueció. Empujones iban, empujones venían, el tumulto, los llamados al orden, los celulares en ON y otra vez botones de pánico de locales comerciales cotizando al alza. También ese día le cayó trabajito a los de la seguridad privada.

“Cuando los influencers eso fue tremendo bololoi. Era justo aquí al lado en la joyería y nosotros apenas empezamos a ver ese gentío y que las vitrinas vibraban, lo que se nos ocurrió fue cerrar por precaución. Claro, al momentico un montón de gente corriendo y grabando y la pobre seguridad no podía hacer nada. No pasó nada grave, pues, pero uno sí se asusta cuando pasan esas cosas”, nos dijo una de las vendedoras de un local vecino.

Más allá de los eventos con influencers, hay algo que hace distinto a Parque Fabricato de la mayoría de centros comerciales del Valle de Aburrá —que casi parecen producidos en serie— y que lo hace muy atractivo para los retos y videos de la red social china que está conquistando el mundo: el quinto piso tiene una enorme terraza a cielo abierto, donde las personas se relacionan como si estuvieran en la plaza principal de un pueblo. Se llama Parque de las Estrellas y a falta de parques y andenes en Bello, se ha convertido en el espacio de encuentro más importante de la zona.

Un sábado que fuimos vimos familias con niños pequeños, familias con niños más grandes, parejas de novios recién cuadrados, familias sin niños, pero con perro, mujeres y hombres que calificarían como compradores en potencia —así sea de un cono— y hacia el final de la terraza, más cerca del muro, una cantidad absurda de niños y adolescentes grabando tiktoks.

Desperdigados por la terraza, tres vigilantes saltaban de grupo en grupo tratando de dispersarlos, pero los pelaítos seguían en lo suyo: bailando sus coreografías y actuando sus retos y moviendo el celular de aquí para allá, pese a los constantes llamados al orden.

Según nos dijo la secretaria de Seguridad y Convivencia de Bello, Daniela Ortega, los Leones “son jóvenes que se citan en el centro comercial para realizar retos. No son delincuentes, ni mucho menos. Nosotros no podemos perder de vista que son menores de edad”. 

Tampoco hay indicios de que sean hijos de los pillos que vacunaron a Fabricato, como se rumora en Bello, ni nada de lo que han hecho ha generado daños económicos o físicos importantes. Como máximo, son UmpaLumpas del desorden. Corren por los almacenes arrastrando su caos como un demonio de Tazmania, perseguidos por su propia versión de Elmer, el cazador: dos o tres vigilantes que no pueden hacer contra ellos más que hundir el botón para llamar a la policía. 

Después de las amenazas, la Alcaldía de Bello se reunió con la gerencia del centro comercial. También estuvieron el comandante de la estación de Policía, el comandante del Distrito, personal de Policía de Infancia y Adolescencia y la Comisaría de Familia de Bello. En la reunión, la gerente aseguró que las marcas de Parque Fabricato no tenían nada que ver con el panfleto, y explicó las medidas tomadas por el centro comercial para evitar que los retos de los muchachos se salgan de control: según los vendedores, un par de vigilantes aquí y allá, y el aclamado botón de pánico de los almacenes.

El chico de los Gudiz confirmó que la alcaldía les había pedido usar para sus retos algún espacio público de la ciudad, como la Unidad Deportiva Tulio Ospina, y que avisaran a las autoridades sobre sus encuentros con varios días de anticipación, para que la administración municipal pudiera hacer un “acompañamiento” de las actividades. 

Manuel* militó en los Gudiz, Pandas y fue cercano a los Leones. Pero desertó en medio de la calentura y ahora trata de ser influencer independiente. Dice que llegó ahí por su experiencia como creador de contenidos y porque vio una oportunidad para conocer más gente, pero contó que el éxito de esos encuentros terminó por jugarles en contra: todo lo malo que pasaba en Parque Fabricato era culpa de ellos.

“El tema es que salieron otros grupos como Looney Tunes o los Trululú y ya la situación fue muy difícil de manejar. Yo me alejé de esos parches porque me trajo problemas y yo no quería líos con la ley ni con nadie”, nos dijo vía WhatsApp.

El resultado de las amenazas y del jalón de orejas de la Alcaldía es que ni los Gudiz se han vuelto a reunir en grande, ni a los Leones o a otros grupos se los ha vuelto a ver en manada por el centro comercial. Eso sí: el Parque de las Estrellas sigue llenándose cada fin de semana de pelaítos que cualquiera puede encontrar en redes con las etiquetas adecuadas.

*Nombre cambiado para proteger a la fuente.