Votación en comunas de Medellín en primera vuelta

Medellín en ‘animal print’: así fue el voto comuna por comuna en la primera vuelta presidencial

Por El Armadillo

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4 de junio de 2026

Todas las comunas de la ciudad le pusieron “la raya” al tigre, pero con intensidades distintas. La distancia entre Abelardo De la Espriella e Iván Cepeda fue menos pronunciada en el norte y mucho mayor en el sur. Analizamos los datos de los escrutinios de la primera vuelta.

Por Vanesa Restrepo y Juan David Ortiz Franco.


El 24 de mayo, durante su cierre de campaña en La Macarena, Abelardo De la Espriella acudió a una fórmula que viene repitiendo desde marzo y que inauguró en una gira por el Valle del Cauca. Es una división simple entre lo que dice representar y lo que dice combatir: los suyos son los “nunca” y los otros son los “siempre”. 

No lo vende como una cuestión de clase social, sino de clase política. Los “nunca”, según el candidato más votado en la primera vuelta presidencial, son aquellos que nunca han gobernado, que nunca han vivido del Estado o que nunca han pertenecido a las roscas de la política. Los “siempre”, dice, son todo lo contrario: los que han gobernado, los que hacen parte de las clientelas, los que son, en esencia, su propia versión del establecimiento. 

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Esa división del espectro político que propone De la Espriella se confronta con la realidad. Si bien apenas horas después de que se conocieron los resultados del 31 de mayo rechazó la llegada de los partidos Liberal, Conservador y La U a su campaña, desde hace varios meses lo acompañan el movimiento Salvación Nacional que lidera Enrique Gómez —nieto del expresidente Laureano Gómez—, la casa Char, el equipo político del alcalde de Medellín Federico Gutiérrez y, desde la misma noche de elecciones, la oficialidad del Centro Democrático. 

Su propia fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, está lejos de ser un “nunca”. Aunque no había presentado antes su nombre para un cargo de elección popular, su origen está en una familia aristocrática, fue rector de las universidades del Rosario y EIA, y ocupó dos ministerios durante la presidencia de Iván Duque. 

A eso se suma el apoyo del empresariado antioqueño, lo que incluye a las élites económicas que han tenido incidencia en la política desde hace décadas y otros sectores emergentes que, pese a no haber tenido la misma figuración, también entraron de frente en esta campaña. Aunque para primera vuelta esos apoyos se dividieron con Paloma Valencia, varias fuentes que se mueven en ese círculo nos han dicho que el tránsito para segunda es claro y responde a la consigna de “el que sea menos Cepeda”. 

(Vea también: La apuesta del empresariado antioqueño para las presidenciales está al fondo a la derecha)

Pero además, la votación del domingo en Medellín también describe una división de clase. Si bien De la Espriella ganó en todas las comunas y corregimientos, la distancia que sacó en cada uno de esos territorios sobre Iván Cepeda muestra un voto con muchas diferencias entre las zonas más ricas y las más empobrecidas. Medellín le puso “la raya al tigre”, como repite uno de los jingles de esa campaña, pero el vestido de animal print no le queda igual a toda la ciudad.

De la Espriella ganó en todas las comunas, pero arrasó en el sur

En Medellín, 677.108 personas votaron por Abelardo De la Espriella. Eso es el 54,6 % de los 1,2 millones de votantes en la capital antioqueña, según el escrutinio que marca los resultados definitivos. 

La comuna con la menor votación por De la Espriella fue la 1 (Popular), con el 44,1 %, mientras que la más alta se registró en la 14 (El Poblado), con el 74,5 %. Este resultado marca una diferencia con los demás candidatos, en especial Iván Cepeda, cuyo apoyo se desplomó drásticamente en los sectores de mayores ingresos, y Paloma Valencia, que no tuvo fuerza en las comunas del nororiente y noroccidente de la ciudad. El dato más revelador es que incluso en la comuna 1, que fue el bastión que más sumó a la izquierda, De la Espriella ganó con 21.443 votos frente a los 17.997 de Cepeda.

El mayor caudal electoral del candidato estuvo concentrado en las comunas del sur y el occidente de la ciudad: en El Poblado logró los apoyos de 7 de cada 10 votantes, superando por una proporción de seis a uno a Valencia, candidata del Centro Democrático, que fue segunda. En Laureles y Belén el panorama fue similar: 6 de cada 10 votos válidos fueron para De la Espriella.

En número de votos, Belén fue la comuna que más le sumó con 82.062, seguida por El Poblado con 61.040, Laureles con 49.248, La América con 44.238 y Buenos Aires con 41.055 votos. En contraste, las que le sumaron menos votos fueron las zonas rurales: en Palmitas sacó 914 votos, en Santa Elena 3.108 y en Altavista, 3.458. 

Solo en siete comunas —ubicadas principalmente en la zona oriental y nororiental de la ciudad, además de Robledo en el noroccidente—, De la Espriella no logró superar el 50 % de votos: Popular (41,6 %), Santa Cruz (44,9 %), Manrique (46 %), Villa Hermosa (47,5 %), Aranjuez (49 %) y Robledo (49,2 %).

Cepeda se quedó con casi todos los votos restantes

Iván Cepeda ocupó el segundo lugar en las votaciones en Medellín, con 300.517 votos (24,2 % del total). Esa cifra equivale a menos de la mitad de lo obtenido por Abelardo de la Espriella, pero triplica la votación de Sergio Fajardo, que se ubicó tercero con el 8,5 %.

Ese segundo lugar para Cepeda se repitió en 15 de las 16 comunas y en los cinco corregimientos, con una única excepción: El Poblado. Esa zona —la tercera con mayor número de votos, superada solo por Belén y Robledo— fue el escenario más hostil para el candidato del Pacto Histórico que apenas logró 5.119 votos (6 de cada 100) y fue desplazado al tercer puesto por Paloma Valencia (segunda con 10.336 votos). La diferencia entre Cepeda y Fajardo, que quedó en el cuarto lugar, fue apenas de 20 votos.

Ese resultado no es una sorpresa para su partido: El Poblado fue la única comuna de Medellín en la que el Pacto Histórico no desplegó equipos de trabajo. Fuentes del partido nos habían confirmado en marzo de este año que, de cara a las elecciones legislativas y presidenciales, esos equipos, conformados por cinco coordinadores, estaban en casi todos los corregimientos y comunas, llevando mensajes para combatir “la narrativa” de que “Petro no quiere a Antioquia”. 

Las comunas que más votos le sumaron a Cepeda fueron Robledo (23.979), Belén (22.237), Aranjuez (22.237), Buenos Aires (20.893) y Manrique (20.618). Las zonas que menos sumaron fueron los corregimientos, en especial Palmitas (339), Santa Elena (1.642) y Altavista (1.968).

Si se compara con los resultados de 2022, Cepeda aumentó en Medellín en 25.020 la votación obtenida por Gustavo Petro en la primera vuelta presidencial. Eso significa un crecimiento de 9,08 % que, para una fuente de la campaña que pidió no mencionar su nombre, “sorprende un poco, aunque no del todo. Los eventos en plaza pública (con Cepeda) nos habían dado la sensación de crecimiento en apoyo más masivo”.

La «guerra del centavo» contra Fajardo y Paloma

El tercer puesto en las votaciones de Medellín fue atípico, pues mientras en el consolidado nacional y de Antioquia la tercera fue Paloma Valencia, en Medellín la superó el exalcalde Sergio Fajardo, quien obtuvo más votos que los calculados por las encuestas, en un resultado que se atribuye sobre todo a su estrategia de contenidos digitales virales en la recta final de la campaña. 

Aunque la diferencia entre ambos fue de apenas 3.588 votos, el resultado sorprendió ya que el gran impulsor de Valencia fue el expresidente Álvaro Uribe, quien implementó una campaña que, según fuentes del Centro Democrático, se concentró en hacer visitas diarias a empresas para pedir el voto de los trabajadores. 

En total Fajardo obtuvo 105.595 votos en la capital antioqueña, repartidos de manera uniforme en todas las comunas, donde obtuvo entre el 5 % y el 10 % de los votos. La mayor concentración de votantes fajardistas estuvo en Robledo, donde alcanzó el 10,05 % (8.365 votos); seguido por La América, Castilla, Laureles, Guayabal, Buenos Aires y Belén donde estuvo por encima del 9 %.  

Entre tanto, Paloma Valencia alcanzó su mayor pico de votantes en El Poblado, con el 12,56 % (10.336 votos). Esa, como decíamos antes, fue la única comuna donde se ubicó segunda por encima de Cepeda. En los corregimientos de Palmitas y Santa Elena estuvo sobre el 10% de los votos y logró ubicarse por encima del 9 % en Laureles y La Candelaria. Su resultado general (102.007 votos) representa un desplome del 68 % frente a su votación (324.809) en la Gran Consulta por Colombia realizada en marzo de este año.

¿Un asunto de ricos y pobres?

En Medellín existe el Índice Multidimensional de Calidad de Vida (IMCV), un indicador de la Alcaldía que mide 40 variables en 15 dimensiones, incluyendo vivienda, educación, salud y dinámica social.

El contraste del mapa electoral con ese el IMCV de 2025 muestra que en las tres comunas con mayor calidad de vida de la ciudad —El Poblado, Laureles y La América, todas por encima del promedio distrital de 45 puntos—, De la Espriella obtuvo una victoria mucho más amplia frente a Cepeda. En El Poblado la diferencia superó los 68 puntos porcentuales, mientras que en Laureles y La América fue de 48,7 y 42,5 puntos porcentuales.

Como analizamos previamente, solo en El Poblado, donde el índice de calidad de vida promedio es de 76, la derecha sumada (Abelardo y Paloma) acaparó casi el 86 % de los votos, mientras que Iván Cepeda obtuvo el 6,22 %. 

En contraste, en las tres comunas con menor calidad de vida según el IMCV —Popular, Santa Cruz y Manrique— esa ventaja se redujo a entre 7 y 16 puntos porcentuales. Estas fueron, como ya señalamos, las únicas comunas de la ciudad en las que Cepeda alcanzó más del 30 % de votos.

Para Max Yuri Gil, director del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, no se puede hacer una afirmación tajante de que los pobres votan por el Pacto Histórico y los ricos votan a la extrema derecha, porque si así fuera, el resultado de la izquierda habría sido mucho más favorable. Para Gil, las explicaciones pasan más porque el Pacto Histórico ha logrado aglutinar a su alrededor buena parte del trabajo social y organizativo de décadas en la ciudad.

“Esta es una ciudad profundamente segmentada e inequitativa. Si los ricos fueran los que votaran mayoritariamente por De la Espriella y los pobres por el Pacto, tendríamos una ciudad mayoritariamente de izquierda y no es así”, nos dijo. 

Los datos de estas y las anteriores elecciones presidenciales muestran que antes de los cuatro años de gobierno del Pacto Histórico, el voto se distribuía de forma muy similar en Medellín.

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